Jurassic World: El Reino Caído y el niño que lo flipaba fuertemente

Los que nos dedicamos a hablar de cine tendemos a despreciar los blockbusters, a dejarlos de lado y centrarnos en las películas que más nos tienen que contar, descifrando cada plano, cada línea argumental, cada diálogo. Pero el cine también es entretenimiento, divertimento y un niño tiene derecho a disfrutar con ello. En nuestra infancia entramos por primera vez al Parque Jurásico, nos asustamos con algunos gigantescos dinosaurios y nos imaginamos su tamaño frente a nuestra pequeña persona. Fue uno de nuestros primeros contactos con lo fantástico, lo increíble, lo imposible. Pensar en aquellos animales gigantescos nos emocionaba.

Jurassic World: Fallen Kingdom

Ayer asistí a un pase de la última de la saga de los dinosaurios Jurassic Wold: El reino caído. A mi lado, se sentó un niño, el cual, al principio, lo admito, me sacó de quicio. Y es que comentaba todos los trailers y anuncios. Empieza. No, no es esta. Ahora. Hala. Sabía a lo que me exponía, una película de tales características hace que el cine se llene de padres e hijos, y oye, que a mí no me importa cuando estos niños se comportan con más educación que muchos adultos en películas en el que el silencio total es más necesario.

El caso es que ver cómo disfrutaba ante lo que veía en la pantalla me retrotrajo a mi infancia y es una de las potencialidades de Jurassic World. El niño dejó de comentarlo todo, entró de lleno en la película y sólo los sobresaltos y alguna aparición jurásica espectacular lo hicieron hablar. Estaba totalmente entusiasmado. Cuidado. Vamos. Bien. Cuando los buenos ganan y los malos pierden (menos mal que esto en el cine suele pasar y no como en la vida real). El muchacho alucinaba con todo.

Respecto a la película, entretenimiento, acción, dinosaurios. Una estructura claramente diferenciada en la que la primera parte es más clásica en términos de la saga, y una segunda, que podríamos definir como El Orfanato con dinosaurios. No en vano, es más oscura, casi como un filme de misterio o terror con el sello particular de Bayona. Quizá es la parte que más incoherencias puede tener narrativamente, pero meter dinosaurios en una mansión gótica le da un aire fresco que cambia la habitual aventura en la isla por una de monstruos en un caserón. Un Indoraptor viene a verme.

maxresdefault (1)

Lo civilizado contra lo salvaje, sin ser los dinosaurios lo salvaje. Porque pese a ser un blockbuster de manual y pueda ser un poco cínico hacer una lectura social, la película se presta a ello. La conciencia animalista, el dilema moral de dejar que los dinosaurios mueran o no, la responsabilidad de las acciones humanas en la naturaleza, y un mundo en el que todo se compra y vende (subasta de dinosaurios incluida), todo por intereses políticos y económicos de algunos pocos, son algunos puntos destacables.

Más allá de esto, un homenaje a lo visto, un nuevo horizonte, y el impacto visual de una película para el disfrute del momento. El niño estaba emocionado, yo a ratos también. Me divertí, él también. Al final se dejó el jersey cuando salió exaltado por lo que había visto. Afuera más niños imaginaban ver dinosaurios entre las calles. Serían más altos que ese edificio. Hala, qué flipe.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s